En un entorno virtualizado con almacenamiento consolidado en una SAN, cualquier máquina virtual puede ejecutarse en cualquier sistema físico. La disponibilidad alcanza prácticamente cotas del 99,9999% debido a que una máquina virtual puede migrarse de una plataforma hardware en fallo a otra plataforma activa, incluso encontrándose geográficamente separada de la original. Las paradas planificadas para mantenimiento de los sistemas hardware no afecta negativamente al servicio. Los tiempos de parada se reducen de días-horas a minutos-segundos.