Los recursos (CPU, memoria, almacenamiento) de todos los sistemas hardware disponibles son considerados en conjunto, y distribuidos bajo demanda entre las máquinas virtuales existentes; en definitiva, aprovechamos de forma óptima las inversiones en hardware asignando a cada máquina virtual lo que necesita para su correcto funcionamiento, y adaptándose a las necesidades puntuales del negocio. La escalabilidad granular aparece como factor de éxito (Amazon EC2).